LA ESENCIA DE LA ADOLESCENCIA
La adolescencia es un período de la vida tan desconcertante como maravilloso. Comprendido más o menos entre los doce y los veinticuatro años, la adolescencia se considera en todas las culturas como una etapa de grandes retos tanto para el adolescente como para los adultos que le rodean.
Existen montones de mitos creados alrededor de la adolescencia que ahora la ciencia nos demuestra de manera clara que no son ciertos. Y lo que es aún peor que ser falsos, estas creencias equivocadas pueden complicar la vida de los adolescentes y la de los adultos.
Uno de los mitos más frecuentes referidos a la adolescencia es que las hormonas disparadas de los jóvenes hacen que estos "se vuelvan locos o se les vaya la cabeza" esto es sencillamente falso. Las hormonas si que aumentan durante esta fase, pero no son las hormonas las que determinan lo que pasa en la adolescencia. Ahora sabemos que lo que experimentan los adolescentes es, sobre todo, el resultado de cambios en el desarrollo del cerebro.
Otro mito es que la adolescencia no es más que un período de inmadurez y que los jóvenes solo necesitan " madurar". Con esta visión, no es de extrañar que se vea la adolescencia como algo que todos tenemos que aguantar, sobrevivir como se pueda y dejar detrás con tan pocas cicatrices de guerra como sea posible.
Por lo contrario, los adolescentes no tienen que limitarse a sobrevivir la adolescencia, pueden desarrollarse gracias a este importante período de su vida.
La "labor" de la adolescencia- poner límites, la pasión por explorar lo desconocido y excitante- puede establecer un escenario para el desarrollo de rasgos básicos del carácter que capacitarán a los adolescentes para una magnífica vida llena de aventuras y objetivos.
El cambio sano hacia la madurez se hace a través de la interdependencia. La naturaleza de los lazos que mantienen los adolescentes con sus padres como figuras de apego cambia, y los amigos cobran mayor importancia. En última instancia, aprendemos a cambiar de necesitar cariño de otros durante la infancia, a alejarnos de nuestros padres y apoyarnos más en nuestros iguales durante la adolescencia, para acabar dando cariño y recibiendo ayuda de otros. Eso es interdependencia.
Los adultos tenemos cosas que aprender de la adolescencia como etapa por la que hemos pasado, y de los adolescentes como personas que están pasando. Los adolescentes nos pueden recordar lo que tenemos derecho a experimentar en nuestra vida, puede capacitarnos para que continuemos un aprendizaje a lo largo de toda la vida.
Marisa Castilla
Exigencias y preferencias
"No nos perturban las cosas sino las opiniones que de ellas tenemos"
Epicteto

Quiero que te imagines que tienes una primera cita con una
persona que has conocido por internet (esto que está tan de moda) y que te
acojas a la siguiente creencia: “Preferiría gustar a todo el
mundo, pero si no sucede, no es esencial que esto sea así. Sería malo que a
alguien no le gustase, pero no se acaba el mundo por ello”. Pensando esto
realmente, ¿Cómo te sentirías si la persona con la que has quedado, no da
señales de querer volver a quedar otro día, cuando en realidad tú quieres, pero
no exiges gustarle a todo el mundo?
Si realmente tuvieras esta creencia, seguramente te sentirás
disgustado. O puede que te sientas triste o enfadado, pero no querrías matarte,
¿no es cierto?
Vamos a hacerlo otra vez, pero en esta ocasión tendrás una
creencia diferente: “Yo debo absolutamente gustar a todo
el mundo. Debo! Debo! Debo
gustarles a todos!, y sería el fin del mundo si no le gustase alguien”. Con este pensamiento, ¿cómo te
sentirías ahora si la persona con la que has quedado no da señales de querer
volver a quedar otro día, cuando tu exigencia es que DEBES gustar a todo el
mundo?
Seguramente te sentirías deprimido o ansioso…
Fíjate que ante la misma situación, diferentes creencias te
llevarán a diferentes sentimientos o emociones.
Vamos a hacerlo por tercera vez de nuevo. Ahora tú mantienes
la creencia que hemos dicho antes de que: “Yo
debo absolutamente gustar a
todo el mundo. Debo! Debo! Debo
gustarles a todos!, y sería el fin del mundo si no le gustase alguien”. En
esta ocasión, la persona con la que has quedado, desea volver a tener una cita
contigo. ¿Cómo te sentirías ahora ante esto, cuando tu creencia es que DEBES
gustarle a todo el mundo?
Muy probablemente te sentirás muy emocionado, ¿verdad?
Veamos la última parte. Con la misma situación (la persona
quiere una segunda cita contigo) y con la misma creencia: “Yo debo absolutamente
gustar a todo el mundo. Debo! Debo!
Debo gustarles a todos! Y sería el fin del mundo si no le gustase
alguien”. ¿Qué cosa tendrías que pensar para que sintieras pánico?
Pues que AHORA que esta persona quiere otra cita ¿Quién me
asegura que en el próximo encuentro, quiera volver a quedar? Y por tanto
seguiré ansioso otra vez.
Fíjate de qué nos damos cuenta con este ejercicio: Primero
de todo, que somos nosotros mismos los que nos creamos nuestro malestar. No es
la situación en sí la que nos perturba, es lo que nos decimos sobre ella. Además, somos vulnerables a crearnos
perturbación emocional cuando los demás hacen todo lo que deben hacer y con tal de mantener lo que hemos conseguido,
tenemos la creencia de que no debemos
perderlo.
Cuando las personas nos acogemos a creencias preferenciales, no dogmáticas y
no las convertimos en deberías, rígidos, exigentes, entonces, nos
decepcionaremos, entristeceremos saludablemente cuando no obtengamos lo que
PREFERIRIAMOS tener y seremos constructivos bajo esas circunstancias.
Bibliografia
Lega, L., Caballo, V., y Ellis, A. Teoría y práctica a la Terapia Racional Emotiva Conductual. Ed.Siglo XXI. 2009
Sorribes, F. Y Lega, L. Una nueva guía para manejar sus emociones. Institut RET: Barcelona, 2013
Ellis, A. Sentirse mejor, estar mejor y seguir mejorando. Ed. Mensajero. 2005
Bibliografia
Lega, L., Caballo, V., y Ellis, A. Teoría y práctica a la Terapia Racional Emotiva Conductual. Ed.Siglo XXI. 2009
Sorribes, F. Y Lega, L. Una nueva guía para manejar sus emociones. Institut RET: Barcelona, 2013
Ellis, A. Sentirse mejor, estar mejor y seguir mejorando. Ed. Mensajero. 2005
Bibiana Badiella
col.21373
Cómo parar las discusiones de pareja destructivas en 10 pasos
Las
discusiones de pareja son normales y útiles, ya que, gestionadas de forma
adecuada, facilitan la resolución de conflictos, el entendimiento y la
evolución de la pareja.
En
cambio, las discusiones de pareja destructivas, podríamos decir que son como el
tabaco o el alcohol: tóxicas, pero también adictivas, y cuando no las tienes te
crean una especie de síndrome de abstinencia.
Estas
discusiones destructivas generan un gran malestar en la relación de pareja. Se
genera un clima de tensiones que impiden la felicidad, la paz y la harmonía.
Una
vez estás inmerso/a en ellas, es complicado saber pararlas, y aunque no te
gusten y no quieras tenerlas, vuelven a producirse una y otra vez.
En
este artículo te explico cómo parar esas discusiones destructivas en 10 pasos,
y que espero que te sirva de gran ayuda.
Te
recomiendo que invites a tú pareja que también lo lea.
1. Deja de jugar a
juegos
En las discusiones destructivas, uno de la pareja o ambos,
busca o buscáis ganar la discusión, dar en su punto débil, dejar al otro
desarmado, que el otro se sienta mal, para tú ganar poder y estar en una
posición por encima del otro.
Después de cada discusión destructiva hazte las siguientes
preguntas: ¿Te ha servido para ser más feliz?, ¿Te sientes mejor contigo mismo
por haber ganado?, ¿Te sientes más seguro contigo mismo?
Puede que sí, pero es una FALSA sensación de
felicidad/seguridad. No lo olvides. Te estás engañando a ti mismo.
Deja de jugar a este juego absurdo de conseguir el poder. El
poder, la seguridad y la felicidad se consiguen de una forma muy diferente.
2. Analiza el
motivo real de la discusión
Está claro que una discusión de “por qué no has fregado los
platos”, “por qué me has contestado borde” o “por qué no has reservado
restaurante si te dije que lo hicieras”, puede ser motivo para derivar en una
discusión, pero no motivo de peso para derivar en una discusión destructiva.
Esto requiere de un análisis más profundo.
Si frecuentemente te encuentras con tu pareja envuelto en
discusiones destructivas, está claro que uno de la pareja o ambos tiene o
tenéis conflictos emocionales internos no resueltos.
Estos conflictos emocionales internos suelen tener que ver
con vivencias del pasado. Ya sean experiencias en relaciones vividas como
negativas, conflictos familiares y/o traumas de diferente índole.
Estos conflictos emocionales no resueltos son los que activan,
en las discusiones, emociones negativas intensas y descontroladas.
La ira, rabia, rencor u odio por experiencias vividas que no
has gestionado adecuadamente, son expresadas y desatadas en las discusiones con
tu pareja convirtiéndose en destructivas.
La emoción sentida es tan fuerte que va dirigida a querer
destruir a tu pareja y hacerle daño. Pasado un tiempo, cuando las aguas se
calman, puedes reconocer que tu reacción ha sido exagerada y tu pretensión no
era hacerle daño.
Sin embargo, esto no puede seguir así una vez tras otra, ya
que la relación poco a poco se va deteriorando y se va instaurando un clima
cada vez más negativo en la pareja.
Analiza qué hay detrás de cada discusión, ¿Es tan grave que
no haya fregado los platos? ¿Qué es realmente lo que me ha dolido de todo esto?
Siéntate con tu pareja y ayudaros mutuamente a descubrir las
razones reales que os llevan a ir al límite. Para ello tienes que adentrarte en
tu mundo emocional.
3. Rompe tu muro
emocional
Puede ser que, por estas experiencias vividas de las que
hablaba, te hayas ido construyendo un muro emocional para no lidiar con esas
emociones negativas y por tanto evitar así el sufrimiento.
Este muro o defensa que has construido, te aporta una cierta
seguridad en la relación con los demás, pero abre un abismo en tu relación
íntima con tu pareja que dificulta la solución de conflictos.
Tu pareja está, entre otras cosas, para poder hablar sin miedo
de todas tus inseguridades, miedos y debilidades. No te pongas a la defensiva,
no es tu agresor sino tu aliado, sólo tienes que dejar que lo sea.
Por tanto, para poder analizar el por qué te has puesto tan
furioso o rabioso, debes traspasar esa barrera emocional que te distancia de
tus sentimientos y poder expresarlos con tu pareja.
No tengas miedo de entrar en contacto con tus emociones, si
las escuchas con atención, te guiarán para que consigas un mayor bienestar.
4. Sé honesto
contigo mismo
Es importante que seas capaz de reconocer tus errores en todo
momento. Esto forma parte de la madurez emocional.
No caigas en el falso mito de que reconocer tus errores y
pedir perdón implica rebajarte. Es justamente al contrario. Alcanzarás un nivel
superior de madurez y harmonía cuando seas capaz de hacerlo.
En realidad el poder, el respeto y la felicidad solo pueden
conseguirse de una sola forma: con amor. El poder y el respeto impuesto, no es
real; ya que el otro actúa como tú quieres por miedo.
En cambio, si tú ofreces amor a las personas y las haces
sentir especiales, te eligen de forma incondicional.
Si eres tú quien suele reconocer los errores y en cambio tu
pareja no lo hace, muéstrale el camino de cómo hacerlo. Le enseñarás una
valiosa lección que le aportará paz interior.
5. Cómo tener una
discusión constructiva
Cuando discutas con tu pareja, evita poner el foco de
atención en el contraataque. El contraataque únicamente lleva a discusiones en
escalada con peligro de que deriven a discusiones destructivas.
Una opción mejor es que busques internamente en qué te has
equivocado tú para que tu pareja se sobresaltara.
Si la discusión va aumentando de intensidad, tómate un
respiro, dile a tu pareja que necesitas un rato para pensar y que luego
retomaréis el asunto.
Es importante que el asunto lo retomes y que no lo dejes
pasar. Si lo dejas pasar y no habláis de lo ocurrido, es el poso que se va
creando poco a poco de rabia y rencor, que en un momento u otro saldrá en forma
de discusión destructiva.
Una vez te has relajado, comienza la charla expresando cuáles
crees que han sido tus errores. De esta forma permites rebajar la posición
defensiva en la que seguramente se encuentra tu pareja.
Seguidamente exprésale cómo te has sentido. Esta forma de
enfocarlo es importante y te explico por qué en el siguiente paso.
Así como tú expresas cómo te has sentido, también debes
tratar de averiguar y entender cómo se ha sentido tu pareja.
Una vez hayáis puesto los sentimientos en común, es
importante que lleguéis a un acuerdo de qué hacer o cómo actuar la próxima vez
para que no vuelva a repetirse.
Si tenéis dificultad para tener una charla relajada ya que
cada vez que lo intentáis aumenta el tono de voz y la tensión, os aconsejo que
vayáis a un lugar público. La presencia de otra gente hará que os controléis y
podáis hablar de una forma más relajada.
6. Habla desde la
emoción
Un profesor de la universidad me dijo un día algo que
realmente me ha funcionado hasta el día de hoy:
Cuando estés en una discusión, habla siempre desde tu
emoción: “me he sentido dolido porque …” en vez de “es que tú has hecho tal
cosa para fastidiarme”.
Si tú hablas desde tu sentimiento, eso es algo que nadie
puede rebatirte, ya que los sentimientos solo los sientes tú y nadie más. En
cambio si tú haces interpretaciones de lo que el otro ha hecho, siempre lleva a
desacuerdos sin solución.
Por tanto, no hagas interpretaciones acerca de lo que el otro
ha dicho o hecho sino de cómo te has sentido tú. Esto ayudará a rebajar la
intensidad de las discusiones y a que la otra persona pueda llegar a entenderte
con mayor facilidad.
7. No evites las
discusiones, aprende a discutir
A menudo ocurre que uno de la pareja trata de evitar los
conflictos para no discutir.
Como dije al principio, es normal discutir y no solo normal
sino que es útil y productivo si sigues estos pasos y logras llegar a un
entendimiento y acuerdo mutuo.
De hecho, las parejas que no discuten nunca pueden tener un
problema mayor. Normalmente se trata de una relación poco íntima, que se
relacionan entre sí desde la superficie. Con lo cual eso les lleva a no haber
motivos de discusión pero tampoco de intimidad.
Cuando hay algo que te molesta de tu pareja o no ves
apropiado, no te lo guardes.
El peligro de guardarse lo que a uno le molesta del otro, es
que llega un momento que la persona explota, y lo hace de forma incontrolada. Y
eso es algo que debes corregir.
No se trata de evitar las discusiones sino de aprender a
discutir.
Exprésale desde la calma y la serenidad cómo te sientes
cuando él/ella se comporta de esa manera. Recuerda hablar siempre desde tu
sentimiento. No juzgando su forma de actuar.
Si tu pareja se enfada y se enciende, entonces está claro que
ahora el problema lo tiene él/ella que no es capaz de reconocer sus errores y
de hablar desde el respeto. Con lo que debe volver al paso 2 y 3.
8.
Celebra que habéis resuelto la discusión
con éxito
Te has tomado un tiempo para pensar, te has sentado a hablar
con tu pareja acerca de la discusión que habéis tenido, has entendido su
sentimiento y él/ella el tuyo, has planteado cómo actuar la próxima vez para
que no vuelva a ocurrir lo mismo; Muy bien, lo lograste, pero no lo dejes ahí,
celebra que os habéis reconciliado y que habéis llegado a un entendimiento.
Este gran esfuerzo y su final feliz deben ir acompañados de
una recompensa.
Así que sal a cenar fuera, mirad una película abrazados o
disfruta de un buen encuentro sexual que os ayude a reconectar.
9. Evita posibles recaídas
Como dije al principio de este artículo, las discusiones
destructivas son como el tabaco o el alcohol, y como toda droga hay que
prevenir las posibles recaídas.
Para ello, es importante que cuides la relación de pareja. No
se trata sólo de intentar no tener discusiones destructivas sino también de
generar un clima general de paz y amor dentro la pareja.
Este clima de paz y amor no aparece sólo, sino que requiere
de tu esfuerzo y dedicación:
-
Exprésale
frecuentemente a tu pareja lo que significa para ti
-
Háblale con el mismo
respeto que te gusta a ti que lo haga
-
Ten de vez en cuando
algún detalle hacia él/ella que le haga sonreír
-
Exprésale de vez en
cuando las cosas que te gustan de él/ella
Si aplicas los tips que te he comentado y cuidas la relación
en el día a día, las discusiones destructivas formarán parte del pasado.
10.
Acude a terapia de
pareja
Si tras poner en práctica de forma
deliberada estos tips observas que las discusiones destructivas de pareja
continúan, es el momento de plantearse la terapia de pareja.
Como he comentado anteriormente, las
discusiones destructivas vienen dadas porque un miembro o ambos de la pareja
tiene conflictos emocionales no resueltos.
No es fácil resolver por uno mismo
los conflictos emocionales internos, ya que muchas veces uno no es consciente
de ellos o bien sí es consciente pero no sabe cómo abordarlos ni gestionarlos.
En ese caso, te recomiendo que
cuentes con la ayuda de un profesional para que te guíe en este proceso.
Mònica
Objectius Vitals
Los sueños parecen al comienzo imposibles, después improbables, y más tarde, cuando nos comprometemos con ellos se vuelven inevitables” Cristopher Reeve.
La vida es oportunidades, pero como no las podemos vivir todas tenemos que priorizar y elegir. Este hecho a menudo genera dudas y angustia, puesto que, no queremos equivocarnos, no queremos dejar pasar oportunidades, y esto trae una gran dificultad para tomar decisiones. Es importante que aceptemos que muchas veces elegir un camino quiere decir dejar otro, que esto no es nada grave, que si me equivoco tendré la oportunidad de aprender del error y de que, en general, en la vida, después de una oportunidad viene otra. Quizás habré perdido un tren, pero siempre podré coger otro…y quien me dice que no me llevará a un lugar mejor? De todas las oportunidades, algunas nos vienen al azar pero otros las generamos nosotros mismos. Es por este ultimo caso en que es importante que sepamos que buscamos y donde tenemos que buscar y nos podamos convertir en autolideres y protagonistas de nuestra vida. De pequeños nos lideran desde casa y la escuela y no tenemos suficientes recursos para el autoliderazgo. Conseguir este autoliderazgo requiere: – responsabilidad (de que hago, pienso, siento, decido…) – compromiso ( es decir, fidelidad con todo lo anterior). Si la vida con la cual estoy comprometido no coincide con la que me gustaría estarlo nos encontramos ante un conflicto. El conflicto en si no es malo, es producto de una contradicción o diferencia de opiniones, por lo tanto es muy humano. Lo malo es como resolvemos los conflictos cuando optamos por la agresividad, el enfado con nosotros mismos, la rabia, la desesperación, el no hacer nada,… Por lo tanto vamos a considerar este conflicto como una oportunidad de crecer, como un reto, y, si decidimos, finalmente, comprometernos con este reto, ya tenemos un camino por recorrer.
PERFECCIONISMO
Esforzarse
y querer hacer las cosas bien es una actitud positiva y saludable.
Sin embargo, pretender hacer las cosas de forma perfecta es una
auto-exigencia que nos mete en la trampa del perfeccionismo.
- Cuando haces un trabajo, ¿lo haces y lo rehaces continuamente? ¿Le dedicas demasiado tiempo?
- ¿Mides tu valor en función de tus logros?
- ¿Nunca tienes suficiente información cuando tienes que tomar una decisión?
- ¿Te preocupas en exceso de lo que los demás piensan de ti?
Si has
contestado sí a alguna de estas preguntas, posiblemente has caído
en la trampa de perfeccionismo. Generalmente pocos perfeccionistas
reconocen que lo son, han interiorizado la creencia de que siempre
hay una solución perfecta para todo, y el saberse imperfectos en sus
actuaciones no les permite identificarse con dicho calificativo. Pero
la realidad es que la perfección es una fantasía, no hay una única
y perfecta solución para todo y pretender encontrarla es por
definición imposible. Y entonces, ¿Por qué ese nivel de exigencia
con nosotros mismos? Si rascamos un poco en el origen de esta
creencia encontraremos un “puedes hacerlo mejor” grabado a fuego
en nuestra cabeza. ¿Os han dicho mucho de pequeños que podéis
hacerlo mejor o que no os habéis esforzado suficiente? Y es que
aquello que nos dicen de pequeños nos lo tragamos sin masticar, sin
peros, porque no tenemos todavía la capacidad de dudar de lo que nos
cuentan los mayores.
Por
otro lado, el perfeccionista por mucho tiempo y esfuerzo que dedique
a hacer las cosas bien siempre se queda con la sensación de que
podría haberlas hecho mejor. Y a la insatisfacción resultante de no
hacer las cosas “perfectas” como uno quería, se añade la
insatisfacción que resulta de la cantidad de tiempo y esfuerzo
dedicado. De forma que además de no obtener el resultado deseado,
les da la sensación de no saber gestionar bien su tiempo.
La
trampa del perfeccionismo también les atrapa a la hora de tomar
decisiones, se bloquean. Si tomar una buena decisión ya suele ser
difícil, imaginad si además la decisión ha de ser “la decisión”,
la perfecta, la mejor, la única. Nunca tendremos suficientes datos,
dedicaremos mucho tiempo a analizar la situación, a hacer listas
interminables de pros y contras, y aun así seremos incapaces de
tomar una decisión, nos paralizamos y vamos postergando todas las
decisiones importantes a la espera de tenerlo todo más claro.
Luego
está la incapacidad de delegar. Si a los perfeccionistas les cuesta
fiarse de sí mismos, imaginad lo que debe ser fiarse de los demás,
imposible. Para estar seguros de que el resultado es perfecto deben
controlar todo el proceso, no pueden dejar cabos sueltos y mucho
menos en manos de personas que no están tan entregadas como ellas a
la causa. No sólo son autoexigentes, aplican el mismo grado
de exigencia a todo el que les rodea, y por lo tanto nadie les parece
suficiente bueno para delegar. Y cuando lo hacen,
porque se ven obligados y no les queda más remedio, están
constantemente encima de las personas a las que ha encomendado las
tareas, revisando el trabajo hecho y procurando que todo salga como
ellos quieren.
La terapia nos puede ayudar a tomar conciencia de todas las creencias que
hemos interiorizado y que están limitando de alguna manera nuestras
vidas, a evaluarlas y finalmente reformularlas en función de lo que
queremos para nuestra vida. Y todo ello desde la aceptación
incondicional de uno mismo, aceptando que somos personas con
fortalezas y también con debilidades.
LA ALEGRÍA ES EL ANTÍDOTO PARA LOS MIEDOS
La alegría es el antídoto para todos los miedos. El miedo se asienta cuando no disfrutamos la vida.
Si gozas de la vida,el miedo desaparecerá. Por tanto, sé positivo y goza más, ríete más,baila,canta.
Mira las cosas pequeñas cada vez con más alegría y entusiasmo. La vida está hecha de detalles y si
logra dotar de alegría todas esas cosas, la suma total será colosal.
No esperes a que te suceda algo extraordinario. No es que en la vida no haya sucesos extraordinarios,
claro que sí; pero no esperes a que se produzcan. Las cosas extraordinarios suceden solamente cuando se viven los detalles cotidianos desde una nueva perspectiva, con la mente nueva, con renovada vitalidad y entusiasmo. Así, poco a poco, se van acumulando, hasta que un día se produce la gran explosión de dicha pura. Pero nunca se sabe cuándo será ese día. Es necesario continuar recogiendo guijarros en las playas. La totalidad se convierte en el gran acontecimiento. Un guijarro
es un guijarro, pero cuando se juntan muchos guijarros, súbitamente se convierten en diamantes.
Es en el milagro de la vida. Por tanto, no necesitas pensar en grandes cosas. Hay muchas personas en el mundo que se pierden la vida por estar a la espera de algún suceso extraordinario, el cual no podrá
suceder de la nada. Solamente sucede a través de las cosas ordinarias como comer, desayunar, caminar, tomar un baño, conversar con un amigo, sentarse a contemplar el cielo o quedarse en la cama haciendo nada. La vida está hechas de esas minucias. Son la esencia de la vida. Por lo tanto,
hagan todo con alegría y entusiasmo, y cada cosa será una oración....
No te preocupes por los lados negativos. Si enciendes una vela, la oscuridad se disipará por sí sola.
No trates de luchar contra la oscuridad. No podrás sencillamente porque la oscuridad no existe.
Cómo pelear contra algo que no existe? Simplemente enciende una vela. Olvida la oscuridad, olvida el miedo, olvida todas esas cosas negativas que normalmente acechan a la mente humana. Sencillamente enciende una vela de estusiasmo....
OSHO
Si gozas de la vida,el miedo desaparecerá. Por tanto, sé positivo y goza más, ríete más,baila,canta.
Mira las cosas pequeñas cada vez con más alegría y entusiasmo. La vida está hecha de detalles y si
logra dotar de alegría todas esas cosas, la suma total será colosal.
No esperes a que te suceda algo extraordinario. No es que en la vida no haya sucesos extraordinarios,
claro que sí; pero no esperes a que se produzcan. Las cosas extraordinarios suceden solamente cuando se viven los detalles cotidianos desde una nueva perspectiva, con la mente nueva, con renovada vitalidad y entusiasmo. Así, poco a poco, se van acumulando, hasta que un día se produce la gran explosión de dicha pura. Pero nunca se sabe cuándo será ese día. Es necesario continuar recogiendo guijarros en las playas. La totalidad se convierte en el gran acontecimiento. Un guijarro
es un guijarro, pero cuando se juntan muchos guijarros, súbitamente se convierten en diamantes.
Es en el milagro de la vida. Por tanto, no necesitas pensar en grandes cosas. Hay muchas personas en el mundo que se pierden la vida por estar a la espera de algún suceso extraordinario, el cual no podrá
suceder de la nada. Solamente sucede a través de las cosas ordinarias como comer, desayunar, caminar, tomar un baño, conversar con un amigo, sentarse a contemplar el cielo o quedarse en la cama haciendo nada. La vida está hechas de esas minucias. Son la esencia de la vida. Por lo tanto,
hagan todo con alegría y entusiasmo, y cada cosa será una oración....
No te preocupes por los lados negativos. Si enciendes una vela, la oscuridad se disipará por sí sola.
No trates de luchar contra la oscuridad. No podrás sencillamente porque la oscuridad no existe.
Cómo pelear contra algo que no existe? Simplemente enciende una vela. Olvida la oscuridad, olvida el miedo, olvida todas esas cosas negativas que normalmente acechan a la mente humana. Sencillamente enciende una vela de estusiasmo....
OSHO
Think Psicología presenta el nuevo curso: Mindfulness MBSR.
Mindfulness MBSR es un curso orientado a mejorar la atención en el momento presente, descubrirás porqué repites patrones de conducta una y otra vez aún NO siendo favorables en tu vida, aprenderás a reducir el estrés y el malestar que éste genera física y emocionalmente, gestionarás mejor situaciones complejas, y no tan complejas, que distorsionan la calidad de tu tiempo en el día a día.
- - Cuantas veces te sientes AGOTAD@?
- - Sientes ANSIEDAD, MIEDO, RABIA, CULPA…?
- - Te sientes FRUSTRAD@?
- - Te preguntas que podrías hacer para DISFRUTAR DE TU VIDA EN VEZ DE SUFRIRLA?
- - Cuantas veces al día te sientes FELIZ Y SATISFECH@?
Bien estas son algunas de las preguntas que al responderlas te ayudarán a tener consciencia del círculo de emociones en el que vives.
Debido al ritmo del sistema social en el que estamos inmersos, cada vez son más las personas que realizan esta formación, ya que brinda la oportunidad de hacer frente a todos estos condicionamientos, ofreciendo las mejores herramientas para la reeducación emocional, proporcionando nuevas estrategias para gestionar la calidad de tu tiempo. El famoso PILOTO AUTOMÁTICO, queda desactivado, siendo tu el que decide CUANDO, DONDE Y CÓMO pones la atención de manera intencionada, descubriendo CÓMO ERES REALMENTE, CÓMO FUNCIONAS, CÓMO PIENSAS Y SIENTES y cómo desde el AMOR llegar a la aceptación y a la SERENIDAD DE TU SER.
Este método fue desarrollado aproximadamente hace treinta años, por el Dr. JONN KABAT-ZINN en la Universidad de Massachusetts, fusionando la FILOSOFÍA ZEN con la CIENCIA OCCIDENTAL, demostrando mediante resultados de escáner, tacs…que este método, no solo mejora nuestra conducta, sino que PRODUCE CAMBIOS FÍSICOS EN NUESTRO CEREBRO.
FUNCIONAMIENTO:
Nos reunimos una vez a la semana, durante 2h, a lo largo de 2 meses. El curso se realizará del 17/02/2017 hasta el 07/04/2107, Viernes de 18:45 a 21:00. Este curso requiere de unas tareas en casa, aproximadamente de una hora diaria.
El valor del curso es de 350e.
Aquellos que se inscriban antes del 30 de Enero del 2017, se beneficiaran de un precio promocional de 250e. (incluye material).
El curso se realizará en: Via Layetana, 54 2º 08023 Barcelona.
Para cualquier reserva o información adicional, estaré encantada de atenderte en este correo:
Atentamente,
Marisa Castilla
Instructora Mindfulness
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